Consolidación de la paz mediante el desarrollo económico en el sur de las Islas Filipinas

Autor:Minette Rimando
Cargo:Oficina Nacional de la OIT para las Islas Filipinas
Páginas:25-27
 
CONTENIDO
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revista TRABAJO
NÚMERO ESPECIAL DE 2017
CONSOLIDACIÓN DE LA PAZ
el desarrollo económico en el
sur de las Islas Filipinas
mediante
La OIT pone de maniesto, en el marco de uno de sus proyectos en el sur de las Islas
Filipinas, la utilidad que tendría su nueva norma para ayudar a salir de la pobreza
a comunidades afectadas por conictos, sobre la base del desarrollo económico a
nivellocal.
Por Minette Rimando, Oficina Nacional de la OIT para las Islas Filipinas
© Minette Rimando/OIT
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DAVAO ORIENTAL, ISLAS FILIPINAS – El sur de las
Islas Filipinas cuenta con una larga historia de insurgencia
y conictos. Décadas de disputa armada han repercutido
en la vida y los medios de subsistencia de la población,
y han fomentado la pobreza en las zonas de Mindanao
afectadas por el conicto.
Elmer Donaire es un agricultor de 47 años de edad,
padre de cuatro hijos. A la edad de 13 años abandonó
la escuela para trabajar en el campo. Su día de trabajo
habitual comenzaba a las cinco de la madrugada arando
campos de arroz y yendo a buscar agua, carga que con
frecuencia era demasiado pesada para un joven.
“No es malo tener grandes sueños. Me propuse que el
futuro de mis hijos fuera mejor que el mío. Me esforzaré
para que puedan terminar sus estudios y encuentren un
trabajo decente algún día”, arma Elmer.
Elmer dirige actualmente la Asociación Tomaong
United Lumad (TULAD) en Davao Oriental, que
produce kétchup de plátano orgánico, chips de plátano
aromatizados, café local, vinagre de coco, pastel de
plátano, miel y natillas.
Dicha Asociación es uno de los grupos empresariales
inscritos en Mindanao que recibió apoyo del Programa
para fomentar el desarrollo económico local mediante la
mejora de la gobernanza y del empoderamiento de base
(PLEDGE). Este proyecto, que realizan conjuntamente la
OIT y el Organismo de desarrollo de Bangsamoro (BDA),
se puso en marcha en 2013.
El programa, de tres años de duración, promovió la
conanza y los esfuerzos en aras de la paz por medio
del desarrollo económico local en las provincias de
Mindanao afectadas por el conicto. El Fondo Fiduciario
de Mindanao respaldó el programa sobre la base de un
mecanismo de subvención de varios donantes, a saber,
la Unión Europea, Suecia, Australia, Canadá, Estados
Unidos, Nueva Zelandia y el Banco Mundial.
El programa PLEDGE constituyó el primer proyecto de
desarrollo empresarial y económico del BDA, organismo
de desarrollo local establecido en virtud del acuerdo
de paz suscrito en Trípoli en 2001 por el Gobierno de
Filipinas y el Frente Moro de Liberación Islámica (MILF).
Dicho organismo tiene por mandato promover, gestionar y
denir las actividades de recuperación y rehabilitación en
las zonas de Mindanao afectadas por el conicto.
ABANDONO DE LAS ARMAS
“Nuestro objetivo es apoyar la normalización. Hemos
abandonado las armas porque se trata de un programa
que ayuda a la comunidad de Bangsamoro. Nuestro modo
de ver las cosas es ahora diferente y hemos aprendido
a gestionar proyectos. Nos enseñaron todo. Ahora la
situación es muy distinta”, arma Abu Sa Onofre,
Comandante de Brigada del MILF en Davao Oriental.
Al referirse a la normalización, Onofre sintetiza el
objetivo del proyecto de ayudar a las comunidades locales
para que tengan mejor calidad de vida y trabajo adecuado,
© Marcel Crozet/OIT
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y facilitar su participación en actividades políticas en aras
del desarrollo sostenible y la paz.
El programa PLEDGE ha proporcionado los
mecanismos y las estrategias necesarias para fomentar
la paz mediante medios de vida sostenibles, el
fortalecimiento de la capacidad institucional y la
promoción de la propiedad de la comunidad.
Zuvaira Mangelin habla en nombre de las personas a
las que se dirige el programa. Esta madre de cuatro hijos
y 24 años de edad se gana la vida como funcionaria de la
organización Strongly United Koronadal Proper (SUKOR).
“El programa PLEDGE reunió a comunidades y
organizaciones sociales. Nuestras necesidades y nuestros
proyectos se tuvieron en cuenta desde el principio del
proyecto. Me sentí con mayor autonomía al empezar
a ganarme la vida y ahora tengo más conanza en mí
misma. El proyecto también contribuyó a establecer
vínculos en el plano humano, ya fuera en el marco de la
fe cristiana o la musulmana, y a fortalecer esos lazos a
medida que nos conocíamos mejor y trabajábamos juntos”,
arma Zuvaira.
La organización SUKOR comenzó su negocio de catering
de halal en el sur de Mindanao. Los benecios se distribuyen
entre los miembros de la organización. “La formación que
facilitó la OIT para poner en marcha e impulsar un negocio
(SIYB) nos ayudó en las actividades de contratación y
contabilidad, así como en la comercialización de nuestros
productos. Las mujeres de nuestra comunidad aprendieron
a realizar propuestas empresariales y a comercializar sus
productos”, añade Zuvaira.
FOMENTO DE LA CONFIANZA
La organización SUKOR destinó sus benecios a
la adquisición de equipos para ampliar su negocio de
catering y embalaje de alimentos. También pudo poner
en marcha su propio Centro de enseñanza comunitario,
que hace las veces de ocina y se alquila para organizar
celebraciones y reuniones, entre otras actividades que
tienen lugar en la zona.
“La simplicación de la formación empresarial
ha contribuido a fomentar la conanza propia y la
productividad de las comunidades. Las actividades de
formación del programa SIYB se llevaron a cabo en las
comunidades rurales con el apoyo del Organismo de
desarrollo de Bangsamoro, arma Hideki Kagohashi,
especialista en desarrollo empresarial de la Ocina
Nacional de la OIT para las Islas Filipinas.
“Las empresas comunitarias han adoptado un sistema
de contabilidad simplicado para controlar mejor
los costos y los benecios del proyecto. Actualmente
pueden comercializar sus productos, no solamente en
su vecindario, sino también en escuelas secundarias,
establecimientos turísticos y centros comerciales urbanos”,
añade Kagohashi.
El programa PLEDGE cuenta actualmente con más
de 4.800 beneciarios en 11 comunidades afectadas por
el conicto, y ha permitido impartir formación sobre
desarrollo de empresas locales a alrededor de 1.100
personas. Cuarenta y dos nuevas empresas proporcionan
empleo a más de 1.000 personas. No obstante, es necesario
ampliar el alcance del programa sobre la base de estos
logros.
El programa PLEDGE, en particular, ofrece la
posibilidad de poner n a décadas de pobreza, conictos
y desigualdad, en apoyo a los esfuerzos desplegados en
Mindanao y en otras regiones en aras de la paz.
Elmer Donaire
Zuvaira Mangelin
© Minette Rimando/OIT
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