La confusión y la explotación de la reputación ajena como actos de competencia desleal

Autor:Amado Alfonso Ezaine Ramirez
Cargo:Abogado. Asesor Empresarial. Maestro en Derecho Civil Y Comercial por la Universidad Nacional De Trujillo

    Amado Alfonso Ezaine Ramirez (aer567@hotmail.com).Abogado. Asesor Empresarial. Maestro en Derecho Civil Y Comercial por la Universidad Nacional De Trujillo. (aer567@hotmail.com)

La presente Resolución en comento, compete a la tutela de uno de los pilares de la Economía Social de Mercado prevista en nuestra carta política vigente: El derecho de los agentes económicos a la seguridad jurídica frente a los excesos del mercado, que se manifiestan como COMPETENCIA DESLEAL, que debe sancionarse especialmente bajo las conductas de LA CONFUSIÓN Y LA EXPLOTACIÓN DE LA REPUTACIÓN AJENA.

El Ordenamiento Jurídico debe velar por la promoción y el aseguramiento de la Lealtad Comercial, a través de la eliminación de los actos de competencia desleal como medio para lograr el funcionamiento eficiente de los mercados y permitir el normal desenvolvimiento de las actividades económicas, beneficiando, de este modo, a todos aquellos que participan en el mercado, es decir, a proveedores y consumidores.

El Decreto Ley N° 26122, en su artículo 1 prescribe que "la finalidad de la norma es eliminar los actos contrarios a la libre competencia en actividades económicas", que en el Derecho Comparado, encuentra su correlato en la Legislación especializada de Colombia2 y España3 que reconocen la necesidad de intervención del poder público frente a los excesos que podrían darse en el ejercicio de la libre iniciativa privada, reconocida en el artículo 58 de la Constitución Política del Perú, los cuales perjudican gravemente los intereses de los participantes en el mercado. El referido perjuicio no solamente se puede dar de manera potencial o real sobre los intereses de los empresarios concurrentes en el mercado, afectados directamente por las conductas desleales sino también sobre los intereses de los consumidores, quienes verían afectados su derecho a la información y sus legítimos intereses económicos, y sobre el interés público.

La ratio legis de la protección contra la competencia desleal, tiene como base el denominado PRINCIPIO DE LEALTAD que tiene como objetivo salvaguardar la LEAL COMPETENCIA en el mercado, entendida como aquella competencia guiada por la buena fe comercial y el respeto a las normas de corrección que deben regir en las actividades económicas, de modo que las actividades económicas se desenvuelvan de manera normal y pacífica. El concepto de lealtad establece el límite entre lo que resulta tolerable por el sistema legal como una práctica propia de la concurrencia en el mercado y aquella otra conducta que constituye una infracción que merece ser sancionada.

El BIEN JURÍDICO TUTELADO por las normas de Represión de la Competencia Desleal es LA CONCURRENCIA JUSTA, AJUSTADA AL ORDENAMIENTO JURÍDICO Y QUE EL EXCESO RESULTA INACEPTABLE PARA LA SOCIEDAD Y EL DERECHO.

Definición legal de acto de competencia desleal

Nuestra legislación vigente precisa que "No se considerará como acto de competencia desleal la imitación de prestaciones o iniciativas empresariales ajenas, salvo en lo que en esta Ley se dispone o en lo que lesione o infrinja un derecho de exclusiva reconocido por la Ley4 .

Precisándose que "para la calificación del acto de competencia desleal no se requerirá acreditar un daño efectivo o un comportamiento doloso, bastando el perjuicio potencial e ilícito al competidor, a los consumidores o al orden público.

Sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo anterior, se considerará acto de competencia desleal grave el que se encuentre específicamente dirigido a alejar o sustraer ilícitamente la clientela de un competidor.5

En este sentido, "se considera acto de competencia desleal y, en consecuencia, ilícito y prohibido, toda conducta que resulte contraria a la buena fe comercial, al normal desenvolvimiento de actividades económicas y, en general, a las normas de corrección que deben regir en las actividades económicas6 .

Clasificación de los actos de competencia desleal

La norma especializada prescribe:

"Son actos desleales los destinados a crear confusión, reproducir, imitar, engañar, inducir a error, denigrar, desacreditar la actividad, productos, prestaciones o establecimientos ajenos, efectuar comparaciones inapropiadas, violar secretos de producción o de comercio, aprovechar indebidamente la reputación ajena y, en general, cualquier acto que por su naturaleza o finalidad pueda considerarse análogo o asimilable a aquéllos que enunciativamente se señalan en el presente Capítulo7 .

Actos de confusión: Se considera desleal toda conducta destinada a crear confusión con la actividad, las prestaciones, los productos o el establecimiento ajeno.

El riesgo de confusión a que se vean expuestos los consumidores respecto de la procedencia empresarial de la actividad, producto, establecimiento o prestación es suficiente para determinar la deslealtad de una práctica8 .

Actos de engaño: Se considera desleal la utilización o difusión de indicaciones incorrectas o falsas, la omisión de las verdaderas y cualquier otro tipo de práctica que por las circunstancias en que tenga lugar, sea susceptible de inducir a error a las personas a las que se dirige o alcance respecto a la naturaleza, modo de fabricación o distribución, características, aptitud para el uso, calidad y cantidad, y en general, las ventajas realmente ofrecidas por los productos o prestaciones.

En especial, se considera desleal ostentar o afirmar la posesión de premios, distinciones, medallas o certificados de cualquier naturaleza que no se han obtenido o no tuvieran vigencia, particularmente en publicidad o en etiquetas, envases, recipientes o envolturas9 .

Actos prohibidos respecto a la procedencia geográfica: Se considera desleal la realización de actos o la utilización de expresiones que puedan inducir a error sobre la procedencia geográfica de un producto o de un servicio.

En particular...

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