Evaluación de los comportamientos de adhesión en personas con VIH

Autor:Silvia Rafaela Cardozo Cáceres/Jaime Andrés Harasic Muñoz/Nicolás Aguayo Pineda
Páginas:105-123
 
ÍNDICE
EXTRACTO GRATUITO

Page 105

Introducción

En el más reciente informe presentado por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas para el VIH/sida (ONUSIDA), se señala que hasta diciembre de 2007 América Latina se ubicaba como la tercera región del mundo con más casos de sida —después del África subsahariana y del Asia meridional y sudoriental—, siendo los países más afectados por la epidemia Argentina, Brasil y Colombia (ONUSIDA, 2007).

Si bien es cierto que en Paraguay la epidemiología del sida no ha alcanzado niveles alarmantes, también lo es que a diferencia de lo que se observa en Argentina, Chile, México, Uruguay y Venezuela, el camino que tenemos que recorrer para conseguir una mejor prevención y una más completa atención de las personas con

Page 106

VIH es todavía largo. Sirva como ejemplo mencionar que hasta el momento los esfuerzos dirigidos a la introducción del tratamiento antirretroviral en nuestro país han sido insuficientes (Chequer, Cuchí, Mazin y García, 2002; ONUSIDA, 2005), con todas las implicaciones que ello conlleva: incrementos en las tasas de morbilidad y mortalidad asociadas con la enfermedad, deterioro en la cantidad y calidad de vida de las personas con VIH, así como elevados costos económicos que ellos o sus familiares tienen que cubrir, principalmente. Empero, entendemos que disponer de medicamentos antirretrovirales no lo es todo, pues no hay que pasar por alto que la aparición de múltiples infecciones oportunistas a lo largo del proceso de enfermedad hace necesario el consumo de otros medicamentos, seguir una dieta balanceada y cuidados especiales, que desafortunadamente en la mayoría de los casos no es satisfecha por los centros asistenciales.

En efecto, téngase en cuenta que hasta marzo de 2006 el Programa Nacional de Control de sida (PRONASIDA) tenía registrados en Paraguay un total de 4 500 personas con sida, estimándose que hasta esa fecha existían alrededor de 17 mil personas infectadas por el VIH, de las cuales únicamente 880 se encontraban recibiendo de manera gratuita los medicamentos antirretrovirales, a través de los canales institucionales establecidos para dicho propósito (PRONASIDA, 2006).. Sin duda, el anterior problema exige redoblar los esfuerzos institucionales con el objeto de garantizar que todas y cada una de las personas con la enfermedad accedan a los medicamentos y a otros beneficios contemplados en los programas de atención, que incluyen fundamentalmente la realización de estudios de laboratorio y el acceso a servicios de atención médica y psicológica de calidad y con afecto (PRONASIDA, 2003).

Si bien en el corto y mediano plazos se espera conseguir este último objetivo, adicionalmente hay un asunto que en las actuales circunstancias no se puede pasar por alto; nos referimos al problema de si las personas con VIH consumirán los medicamentos de acuerdo con las instrucciones provistas por el equipo de salud una vez que accedan en forma gratuita a ellos; en otras palabras, si practicarán o no los comportamientos de adhesión al tratamiento. A partir de una revisión de la literatura en nuestro país, no hemos encontrado un solo estudio que arroje información sobre el tema. Cabe mencionar algunos intentos de evaluación en el marco de un convenio internacional que viene desarrollándose entre Paraguay y Brasil, donde el segundo proporciona al primero medicamentos antirretrovirales (genéricos) en forma gratuita, con la condición de que se realice el seguimiento de las personas que se benefician con la medicación. En pocas palabras, hasta el momento es poco lo que se ha avanzado en la consecución de dicho objetivo.

Page 107

Por lo que hace a otros países de la región, también hemos observado carencias notorias en ese sentido, teniendo conocimiento de trabajos teóricos y estudios empíricos realizados básicamente en países como Brasil (Acurcio et al., 2006; Donado et al., 2006; Figueiredo et al., 2001; Garcia et al., 2005; Malta et al., 2005), Colombia (Villa y Vinaccia, 2006), México (Piña, 2003a; Piña et al., 2006; Piña, Rivera et al., 2006) y Puerto Rico (Amico, Toro-Alfonso y Fisher, 2005). Cierto es que, comparando nuestra realidad en materia de investigación con la de otros países, por ejemplo los Estados Unidos de Norteamérica, España, Francia e Inglaterra, las diferencias son abrumadoras.

En éstos, por ejemplo, los estudios empíricos han adoptado diferentes modalidades, dentro de las cuales se pueden encontrar los conducidos para probar la eficiencia de múltiples medidas de los comportamientos de adhesión, como el llamado Sistema de Monitoreo Electrónico —MEMS, por sus siglas en inglés—, el conteo de píldoras, la observación directa o el diseño y validación de instrumentos autoadministrados (i.e., Bangsberg, Bronstone y Hofmann, 2002; Farmer et al., 2001; Howard et al., 2002; Knobel et al., 2002; Liu et al., 2001; Remor, Milner-Moskovicks y Preussler, 2007; Walsh, Mandalia y Gazzard, 2002).

Destacan, asimismo, estudios realizados con el propósito de identificar predictores de los comportamientos de adhesión, que incluyen a variables como la edad, el sexo, el nivel educativo, el consumo de sustancias —alcohol y drogas, principal-mente—, el desempeño competencial o bien problemas en el ámbito psicológico, referidos tradicionalmente como estados de depresión, ansiedad y estrés, fundamentalmente (Bogart et al., 2000; Catz et al., 2001; Cook et al., 2006; Levine et al., 2005; Moreno et al., 2007; Murphy et al., 2004; Marelich et al., 2004; Nieukerk et al., 2001; Wagner, Remien y Carballo-Diéguez, 2002).

Merecen la pena mencionarse, también, los estudios teóricos y empíricos dirigidos por profesionales de la psicología en España, quienes con base en una orientación cognoscitivo-conductual en poco menos de 10 años han hecho importantes aportaciones para la comprensión del problema de la adhesión al tratamiento y de las variables psicológicas que facilitan o dificultan la práctica de los comportamientos de adhesión (Ballester, 2003; Ballester et al., 2001; Bayés, 1995, 1999; Remor, 2000, 2002).

Considerando la importancia de colaborar con el esfuerzo colectivo de los equipos de salud por conocer qué y cómo determinadas variables psicológicas se relacionan o predicen la práctica de comportamientos de adhesión en personas con VIH, se planteó el presente estudio.

Page 108

Método

Participantes

En este estudio de corte transversal se consideró inicialmente un universo de 403 personas seropositivas al VIH que hasta junio de 2005 se encontraban recibiendo tratamiento antirretroviral en todo el país; debido a dificultades para establecer contacto con todas, se optó por trabajar con una muestra de 63 personas con VIH que en ese entonces eran atendidos en la ciudad de Asunción, capital del Paraguay, que representan poco más del 15% de ese universo. 45 personas eran hombres y 18 mujeres, con una edad media de 35.7 años (DE = 9.83) y un mínimo y máximo de 20 y 60 años, respectivamente. Una descripción detallada de las características sociodemográficas y clínicas de la muestra se presenta en la tabla 1.

Instrumentos y medidas biológicas

Encuesta para medir Variables Psicológicas y Comportamientos de Adhesión al Tratamiento (VPCAT-30/24). Es un instrumento elaborado por Piña, Corrales, Mungaray y Valencia (2006) y consta de preguntas que evalúan antecedentes de comportamientos de adhesión previos al diagnóstico de seropositividad al VIH (cinco preguntas), comportamientos de adhesión al tratamiento (tres preguntas), motivos que subyacen a la práctica o no de los comportamientos de adhesión en el presente (ocho preguntas), bienestar psicológico y competencias sociales (cuatro preguntas), evaluación de la información de que disponen las personas con VIH sobre la enfermedad y el tratamiento (cuatro preguntas), así como otras sobre el grado de dificultad para practicar diversos comportamientos (cuatro preguntas).

Los comportamientos previos al diagnóstico de seropositividad al VIH se evalúan en un formato tipo Likert con cinco opciones de respuesta, que van de uno (nunca) a cinco (siempre), siendo un ejemplo de preguntas el siguiente: antes de recibir el diagnóstico de seropositividad al VIH, si usted enfermaba y su médico le pedía que consumiera determinados medicamentos, ¿con qué frecuencia lo hacía? Por otro lado, los comportamientos de adhesión al tratamiento se evalúan en un formato tipo Likert con cinco opciones de respuesta, que van de uno (ningún día de la semana) a cinco (todos los días de la semana), cuyo ejemplo es: en el transcurso de la semana pasada, ¿consumió usted los medicamentos tal y como se lo indicó su médico? Respecto de los indicadores motivacionales, éstos se evalúan con cuatro opciones de respuesta que va de uno (influyó demasiado) a cuatro (no influyó nada); un ejemplo es el siguiente: si

Page 109

[VER PDF ADJUNTO]

usted consumió los medicamentos todos los días de la semana, nos podría decir ¿qué tanto influyó el que antes haya experimentado los beneficios de los medicamentos?

Las variables relacionadas con la evaluación que hacen las personas con VIH de la enfermedad y el tratamiento incluyen cinco opciones de respuestas que van de uno (no tengo información) a cinco (tengo información bastante completa); un ejemplo de de pregunta es el siguiente: ¿cómo evalúa usted la información...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA