Cibercriminalidad & postmodernidad: La cibercriminología como respuesta al escenario contemporáneo

Autor:Julio César García Luna - Daniel Ernesto Peña Labrin
Cargo:Criminólogo Presidente-Administrador Zona Sureste, Licenciatura de Criminología de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Miembro G.L.I.E - Abogado & Sociólogo, Magíster en Derecho Penal, Segunda Especialidad en Derecho Informático, Profesor de Grado y Postgrado; Docente de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Inca G
RESUMEN

En la sociedad informática de la postmodernidad, con motivo del advenimiento de las nuevas tecnologías de comunicación e información (TICs), y el acceso masivo a Internet como parte de la interactividad cibernética que vivimos, ha permitido la multiplicación de delitos y conductas desviadas que pululan en el ciberespacio, obligando a que los profesionales de la criminología se enfoquen en lo que ... (ver resumen completo)

 
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Aspectos generales: modernidad y postmodernidad

La nueva realidad en que vivimos desde diferentes puntos de vista, social, cultural, económico y jurídico deben guiar al Estado para que intervenga activamente en la prevención y sanción de los delitos, analizando sus causas y consecuencias; puesto que  día a día se incrementan conductas desviadas y delictuosas, catalogadas como dañinas, que afectan al  Estado y a la sociedad en su conjunto, a menudo motivadas por factores y etiologías que se encuentran implícitos en el ambiente donde nace y se desarrolla el ser humano como ser bio-psico-social.

No obstante, como producto del vertiginoso cambio tecnológico que ha redundado en las diferentes formas de interactuar y propiamente del fenómeno social que antes se situaba únicamente en la interacción social física y hoy vemos como ésta ha sido reemplazada ostensiblemente por la hiper conectividad telemática, y con trascendencia global.1

En consecuencia, las nuevas tecnologías de información y comunicación (TICs), han abierto un campo de posibilidades inimaginables de conductas con relevancia penal y criminógena, aprovechado dicha situación, para modernizar sus actividades criminales y valiéndose de las herramientas que la web 2.0 brinda en el siglo XXI.2  Evocando a Terceiro Morón  Lerma3, nos habla del  pasaje del  “homo  sapiens”  a “homo digitalis”  y  destaca  que,   en  el   ciberespacio,   cada   individuo   es   potencialmente   un  emisor  y  un receptor en un medio cualitativamente diferenciado, en el que todos se comunican con todos pero, los internautas, no se localizan principalmente por su nombre, posición social o ubicación geográfica, sino a partir de centros de  intereses,  por  lo que puede hablarse de una suerte de  “mundo virtual  segregado por la comunicación, lo que obliga a la Criminología intentar ponerse al día para  formular nuevos perfiles criminales que respondan a las características suigéneris, de esta nueva criminalidad que avasalla el planeta”.4

Al respecto, Ulrich Beck, explicaba que en un principio, la utilización de dicho concepto estuvo remitida, principalmente, al ámbito de las ciencias básica, en términos del análisis y de la evaluación del desarrollo de las nuevas tecnologías. No obstante el hecho que este tipo de evaluación avanzó mucho en términos de refinanciamiento y precisión de manera inevitable surgieron los conflictos sociales derivados de los peligros asociados al desarrollo de nuevas tecnologías.5

Por un lado el aspecto positivo, las TICs, admiten herramientas útiles de interconexión  y desarrollo resaltando la inteligencia artificial que antes era propia el cerebro humano, sin embargo desde un punto de vista negativo trae consigo una serie de potenciales  peligros para adultos y sector empresarial, principalmente a niños, niñas y adolescentes quienes son posibles víctimas de la demencia digital,  a menudo por falta de capacidad y suficiencia  para discernir  las verdaderas intenciones de las personas con quienes sostienen  relaciones virtuales y vulneración de sistemas de seguridad, de tal forma que analizando este tema podremos entender y conocer las verdaderas dimensiones y  desarrollo de los medios informáticos (cibernética), el uso del internet y las computadoras, con las que día a día nos relacionamos tal vez sin  percibir sus consecuencias.6

Por lo tanto, el progreso de la informática es una de las características primordiales y destacada del presente milenio, por lo que su utilización comprende un abanico de posibilidades que es indispensable delimitar a fin de combatir los excesos que se vienen apreciando7. Empero el desarrollo de las TICs, han revolucionado la forma de comunicarnos y permitiendo que sean hoy cada vez más las personas que poseen acceso a las mismas acordando la brecha digital que aun constituye un óbice al desarrollo. Si bien la utilización de éstas trajo ventajas significativas, también vino aparejado del surgimiento de sucesos delictógenos por el mal uso de las   mismas no existiendo límites de lo permitido o no en la red. De aquí surge el cuestionamiento: ¿Existen el tiempo y el espacio en el ciberespacio? Evidentemente no, cualquier persona desde cualquier lugar del mundo puede cometer un delito o conducta desviada  contra otra online, basta con que tenga una conexión a Internet, asimismo ¿las víctimas son más vulnerables?, también la respuesta es que sí, porque el ciberespacio es un lugar desconocido, un lugar en el que se puede engañar mejor, porque existe el anonimato, la posibilidad  de ser cualquier persona y sobre todo, la eventualidad de hacer creer cualquier cosa a cualquiera en cualquier lugar del mundo8. Verbigracia: El phishing9,   pedofilia, pornografía infantil, grooming, usurpación de identidad y amenazas por medio de correos electrónicos y redes   sociales, sexting10  entre  otros. Son ejemplos planteados con un cristalino examen de   la realidad pluricausalista y multifactorial en la que estamos viviendo y a lo que nos enfrentamos cotidianamente.  En palabras  de Susana Tomasi11“ El   crecimiento,   desarrollo   y   expansión   de   los   sistemas   de   la información   ha   comenzado   a   plantear   nuevas   temáticas   y   desafíos respecto a  la seguridad  informática,  ya que empresas,  organismos de gobiernos,  e  individuos adaptados a  la era digital,  se han encontrado con que personas   inescrupulosas  se aprovechan de dicha  tecnología, para cometer delitos, conductas desviadas, fraudes o apropiarse de información almacenada y usufructuarla en su provecho, por lo cual se hacen necesarios nuevos tipos de investigaciones”. 12

Reflexionar en torno al horizonte de sentido entre la modernidad y la postmodernidad es reconocer una compleja transición, se trata así mismo de un tiempo histórico de usencia de luz que nos permitiera al menos de alguna manera advertir hacia donde se orienta dicha transición o tendencia histórica.13

Asimismo, la posmodernidad, también llamada postmodernidad, es un concepto muy amplio que se refiere a una tendencia de la cultura, el arte y la filosofía que surgió a finales del siglo pasado. A nivel general, puede decirse que lo postmoderno se asocia al culto de la individualidad, la ausencia del interés por el bienestar común y el rechazo al racionalismo, el movimiento postmoderno, a  grandes rasgos sostiene que la modernidad falló al pretender renovar las formas de pensamiento y expresión. Por eso se asocia al desencanto y la apatía ya que parte de lo entiende como un fracaso de la sociedad.14

De otro lado, el termino postmodernidad explica Bernardo del Rosal15 es ambiguo y sujeto a gran controversia, hasta el extremo que hay quien ha sugerido que su uso excesivo lo ha vuelto en exceso frágil, lo postmoderno hace referencia a algo nuevo y diferente que ha sucedido en los últimos tiempos y que ya no puede ser explicado en términos de “modernidad”. En tal sentido, más que obsesionarnos con definir el contexto vigente, quizás la clave de bóveda esta en describir si las recientes o, incluso, las inminentes reformas penales son continuidades del pasado o, por el contrario, asistimos a verdaderas discontinuidades que rompen con ese pasado y que están dando origen a algo nuevo, a algo distinto, frente a lo que, por tanto, tenemos que adoptar un enfoque analítico y una estrategia diferente ante la modernización de la criminalidad. El discurso de la modernidad en Derecho Penal, a lo largo de todas sus fases de desarrollo, ha significado, básicamente, el discurso de la convicción en que el comportamiento criminal es una conducta anormal e indeseable, pero evitable y el discurso de confianza en que a través del adecuado soporte o de las adecuadas técnicas de intervención, el ser humano es capaz de modificar, reorientar o inhibir sus comportamientos criminales. Situación que es necesario reforzar en aras del control formal e informal de la cibercriminalidad.

En suma, estamos hablando lo que Blossiers Hüme16 denominaba: “Criminalidad Globalizada”, que es en definitiva la criminalidad en el mundo globalizado, policentrico, frio y pragmático o sea la criminalidad tal como se presenta en nuestros días y como se proyecta hacia el futuro más próximo.

Cibercriminologia en Latinoamerica: la necesidad de estudios regionales

Desde hace casi una década el tema de las Criminologías específicas o especializadas ha tenido cabida en las discusiones entre colegas para determinar los enfoques de investigación, especialmente en México. Sin embargo, algunos de los temas particulares que atañen a nuestra ciencia, se han venido desarrollando de manera lenta pero continua, conocidos también como líneas de investigación tanto a niveles de tesis académicas como en estudios de carácter profesional en América Latina.17

En lo que refiere al desarrollo de la Cibercriminología, podemos aclarar que este tema ha tenido un escaso avance en publicaciones en español que permitan orientar al estudiante o investigador iniciado con las referencias suficientes para tener un panorama claro en su trabajo y que complementen los textos que ya se han desarrollado desde otros campos de conocimiento a esta área aportando elementos como los análisis legislativos a inicios de la presente década18 o aspectos de investigación de cibercriminalidad técnicos que pueden resultar útiles para criminalistas y analistas forenses19.

Verbigracia, con respecto al acoso sexual infantil a través de la web, en el Perú como en México20, no existía el tipo penal sub materia, vale decir  a esta nueva forma de abuso sexual virtual, contándose con numerosos casos que presentan estas características y que eran denunciados por la prensa en sus noticias de “tinta roja”, sin embargo, en Perú...

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