Chile frente a la hegemonia justicialista: la mision Conrado Rios Gallardo en la Argentina de Peron (1953-1955).

Autor:Cortes Diaz, Milton
Cargo:Ensayo
 
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Chile vs > hegemony: Conrado Rios Gallardo's mission in Peron's Argentina (1953-1955)

INTRODUCCION

En enero de 1953, Conrado Rios Gallardo llegaba a Buenos Aires para ocupar el cargo de embajador de Chile en Argentina. No era su primera vez, ya habia ocupado el mismo puesto entre 1939 y 1944, a lo que se sumaba una amplia experiencia diplomatica como ministro de Relaciones Exteriores (1927-1929) y embajador en Peru (1929-1930), en donde se encargo de poner fin a la controversia por la posesion de Tacna y Arica mediante el Tratado de Lima. Por ello era una de las figuras diplomaticas mas destacadas del medio nacional y no sorprendio la decision del Presidente Carlos Ibanez, con quien compartia una larga amistad, de hacerlo responsable de profundizar las relaciones con la Argentina del general Juan Domingo Peron. Se esperaba establecer relaciones que sobrepasasen la tradicional relacion entre Estados, pues por primera vez existia una aparente coincidencia ideologica entre los mandatarios de ambas naciones, al adoptar Ibanez--en la campana de 1952--muchos de los elementos de la doctrina justicialista.

Han sido escasas las oportunidades en la historia de Chile, en las que se ha perfilado una politica hacia un pais vecino tan abiertamente basada en las cercanias personales e ideologicas, las cuales derivaban hacia un horizonte politico muy ambicioso: la union economica entre Chile y Argentina. Ello tuvo como resultado un gran momento de estrellato internacional, con las visitas reciprocas de Ibanez y Peron, y la firma del Acta de Santiago, que prometia no solo un nuevo capitulo en las relaciones chileno-argentinas, sino que tambien invitaba al resto de naciones latinoamericanas a unirse en una integracion comercial, primer paso para una mayor integracion latinoamericana. Pero tan fuerte como fueron las ilusiones, la realidad y las complejidades de la relacion bilateral mostrarian la otra cara de la moneda, una de desencanto y frustracion, expresada vividamente por la experiencia de Conrado Rios en su segunda estadia como embajador en Buenos Aires.

En esta investigacion nos hemos propuesto, como problematica, analizar las consecuencias de este acercamiento y explorar el porque del estancamiento y enfriamiento de las relaciones, tras un principio tan auspicioso (1). Ello lo realizaremos mediante la revision de la documentacion contenida en el Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores entre 1953 y 1955, la que incluye--junto a los archivos diplomaticos--la correspondencia personal del embajador Conrado Rios. Nos acercamos a esta documentacion con la hipotesis de que los metodos y fines que Peron usaba en su politica exterior con Chile, no solo provocaron una reaccion contraria de parte de los opositores al gobierno de Ibanez sino que tambien en los partidarios de este, creciendo en buena parte de ellos la vision de que Peron y su regimen podian significar una amenaza para la democracia chilena, al impulsar al general Ibanez a gobernar prescindiendo del Parlamento y de los modos tradicionales de la democracia chilena.

EUFORIA Y RETRAIMIENTO: DE LA VISITA DE PERON A LA PROPAGANDA JUSTICIALISTA

Conrado Rios habia conocido a Peron durante su primera mision a cargo de la embajada de Chile en Buenos Aires, entre 1939 y 1944. Mas adelante, y correspondiendo al acercamiento que Carlos Ibanez hacia con el mandatario argentino, Rios Gallardo se mostro partidario de la figura y del proyecto politico de Peron. Ejemplo de ello es la siguiente carta que le envio al mandatario argentino en 1948:

Hacia falta en mi pais su palabra, ya que todavia existen chilenos que no comprenden lo ocurrido en la Republica Argentina despues de la revolucion de 1943, como si tales acontecimientos se produjeran solo para cambiar de hombres y no de sistemas. Fija Ud. con precision admirable, con ideas diafanas, las directivas de su gobierno, su programa de accion interno y externo, empleando conceptos que acusan la presencia frente a los destinos argentinos de un jefe de Estado de personalidad sobresaliente [...] Mi deseo vehemente es que marchemos muy unidos, sobre un mismo sendero internacional si es posible, a fin de que juntos podamos ofrecer una sola proa a los acontecimientos que nos depare el porvenir. !Somos la proa geografica de la America del Sur! (2) Cuando Rios Gallardo volvio a Argentina, en 1953, tenia la compleja tarea de recomponer unas relaciones diplomaticas que se encontraban debilitadas tras la dificil relacion entre los presidentes Peron y Gonzalez Videla. Por ello, su estrategia se dirigio a buscar una gran manifestacion de unidad entre las dos naciones, basada en la coincidencia ideologica de sus presidentes. En la primera entrevista que sostuvo con Peron, el embajador chileno expreso que traia a la Argentina una mision importante y delicada: conjugar de la mejor forma posible y para el mayor provecho de los dos paises, los intereses economicos, financieros y aun politicos de ambas republicas. El mandatario argentino manifesto su total satisfaccion con tal estrategia, pues habia conversado del mismo tema con el general Ibanez, diciendo que ambos estaban en perfecto acuerdo en la necesidad imprescindible de enlazar los destinos de ambos pueblos. Posteriormente, se enfrascaron en una conversacion sobre los diferentes bloques nacionales que surgian en el horizonte internacional, tanto en America Latina como en Europa, que tenia al plan Schuman y la Union Europea de Pagos, que aparecian como posibles ejemplos a seguir en una futura integracion latinoamericana.

Peron planteo sus dudas por la reaccion de los Estados Unidos ante un mayor acercamiento chileno-argentino, pues arguia que el departamento de Estado se ha encargado de crear recelos entre las naciones latinoamericanas y, cuando no los logra, se pone a repartir armas. Rios Gallardo le presento una vision mas auspiciosa, pues estaba por salir Truman y entrar Eisenhower, y que quizas fuese posible que entre generales se entendiesen mejor. Finalizando la entrevista, el embajador le dio cuenta de la invitacion del Presidente Ibanez a su par argentino para que visitara Chile, a lo cual Peron acepto, para sorpresa de su canciller, Jeronimo Remorino, quien le habia expresado previamente al embajador que Peron no podia salir en viaje oficial (3). El viaje era una novedad, tanto porque las visitas oficiales eran todavia una rareza a mediados del siglo XX, como porque Peron no habia efectuado ningun viaje durante su presidencia.

Rios Gallardo trato de adelantar el viaje lo mas posible. Tenia ello un objetivo politico, que la visita de Peron tonificase a las fuerzas ibanistas y les diese brios para la eleccion parlamentaria de marzo (4). Pero el nivel de ambicion puesto en el tratado sobrepaso en Argentina con mucho lo que esperaba Chile. En las conversaciones previas, Peron explico lo que comprendia como la base de la union economica, que Chile necesita alimentos y Argentina el cobre, hierro y acero de las montanas chilenas. Por ello, estaba dispuesto a renunciar a la creacion de una industria siderurgica en Argentina, con el fin de facilitar la complementacion economica (5). Pero mientras en Chile se pensaba sobre todo en la cuestion economica, Peron tenia un ojo puesto en la integracion politica. El mandatario argentino le insinuaba al embajador, con un decreciente nivel de discrecion, que deseaba que Chile y Argentina pasasen a constituir un solo Estado. En reunion que tuvo Peron con el consul chileno Oscar Palacios, el mandatario argentino dijo: >. (6)

El canciller Remorino incluso dijo que en una unidad politica, seguramente los chilenos serian los presidentes de la nueva republica, porque >, (7) a lo que Rios Gallardo respondio que seria posible, pero solo si le reconocian a los chilenos tres votos por cada uno de los argentinos, propugnando--en cambio--que el tratado se focalizase en los elementos de complementacion economica y produccion. La insistencia en lo politico le haria pasar una mala jugada a Peron, quien hablo abiertamente de union politica en una entrevista concedida al director del diario oficial chileno, La Nacion. Con su habitual grandilocuencia, comenzo hablando de la trascendencia historica del momento:

Hoy, como en el siglo pasado, esta sonando la hora de la union de Chile y la Argentina. El error que se imputa a San Martin y O'Higgins es el de no haber sellado, en 1817, la union total entre Chile y la Argentina. Hoy, nuevamente, los dos paises estan en condiciones de alcanzar esa aspiracion. Falto la vision politica para hacer la unidad. A un siglo de distancia, la historia critica esa falta de vision. Nosotros estamos trabajando para la historia del proximo siglo. No deseo, entonces, que se diga al pueblo argentino que reitero el error de 1817 (8). Pero no se detuvo en la justificacion de su proyecto, tambien expreso que trascendia lo meramente economico y simbolico: >. Pero fue un chiste, hecho para ironizar sobre las acusaciones de...

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