Cadenas ocultas: explotación laboral e inmigrantes chinos en Europa

Autor:Gao Yun
Páginas:25-26
RESUMEN

Una nueva publicación de la OIT señala que las deficiencias en la atención a la infancia para los niños de preescolar y en edad escolar tienen consecuencias importantes para los padres que trabajan, para los empleadores y para el conjunto de la sociedad.

 
CONTENIDO

Page 25

Aunque los titulares de los medios de comunicación reflejan regularmente la grave situación de los migrantes chinos clandestinos, hasta la fecha se ha prestado escasa atención en los ámbitos académicos y de la formulación de políticas al papel que desempeñan los trabajadores chinos en Europa en la cadena de producción a escala mundial. Si bien muchos trabajadores chinos migran a través de canales perfectamente legales, los que lo hacen a través de canales irregulares son especialmente vulnerables a la explotación al llegar a los países europeos de destino, y en los casos más graves se producen situaciones equivalentes al trabajo forzoso.

Concealed chains: Labour exploitation and Chinese migrants in Europe pretende mejorar nuestra comprensión de los aspectos sociales, económicos y jurídicos de la migración y las experiencias laborales de los trabajadores chinos en situaciones irregulares. Examina asimismo el modo en que los avances en la regulación y el control de los mercados de trabajo por parte de China y los países europeos de destino pueden proporcionar diversas soluciones. Los estudios que contiene el libro se emprendieron como parte de un programa de cooperación técnica de la OIT con el Gobierno de China para abordar el problema de la trata transnacional de trabajadores migrantes chinos para su explotación laboral y sexual.

El libro investiga el proceso migratorio entre China y Europa desde una perspectiva global: el desplazamiento en sí, las condiciones de trabajo de los migrantes en los países de destino, y las fuerzas económicas que influyen en tales condiciones. Explora las situaciones de los trabajadores chinos irregulares en Francia, Italia y el Reino Unido, examinando los factores que hacen que algunos migrantes sean particularmente vulnerables a la explotación, así como las razones por las que permanecen en dichas condiciones. El libro propone recomendaciones para la formulación de políticas dirigidas a los tres países.

[VER IMAGEN EN PDF ADJUNTO]

Las cadenas del título del libro son tanto metafóricas como literales: aluden a las obligaciones con los traficantes, contrabandistas de personas y empleadores que someten a algunos trabajadores chinos a condiciones de vida y de trabajo intolera-Page 26bles, así como a las cadenas de suministro de marcas de ámbito mundial que pueden ocultar prácticas laborales abusivas.

Los migrantes chinos irregulares pagan un alto precio para emigrar y necesitan intermediarios especializados que les ayuden a salir del país. Hasta un 50% de los migrantes irregulares recurre a las “cabezas de serpiente”, primer eslabón en la cadena de las redes de delincuencia organizada, para conseguir su emigración. No obstante, pronto terminan atrapados en una telaraña de obligaciones financieras y sociales que puede aumentar su vulnerabilidad a la explotación al llegar a Europa. Su situación se ve agravada por la barrera del idioma, por su incapacidad para acceder a la información, a la asistencia o al sistema jurídico, por su condición de inmigrantes irregulares y por las pesadas deudas que han contraído como consecuencia de su migración. A causa de su endeudamiento, cuya liquidación suele llevarles muchos años, disponen de una capacidad de negociación escasa o nula con los empleadores en lo que respecta a las jornadas laborales prolongadas, las condiciones de trabajo inseguras e insalubres, los salarios bajos y otras prácticas de empleo que contravienen las normas y tienen un alto coste para la salud, la seguridad y la vida familiar. A menudo trabajan en nichos étnicos, aislados culturalmente y, en numerosos aspectos de su vida diaria, también de la economía formal y de la sociedad.

La explotación de los trabajadores migrantes chinos se encuadra en una economía sumergida muy desarrollada que impregna tanto sectores formales como informales y que constituye hoy un aspecto inseparable de las economías de los países de acogida. Por ejemplo, en el sector de la confección, la subcontratación y una intensa competencia entre contratistas, que suministran a las marcas o ejercen como productores de pronta moda para clientes fundamentalmente europeos, tienden a exacerbar las condiciones de explotación subyacentes. Los esfuerzos de la policía y de los inspectores de trabajo por prevenir el trabajo ilegal y exigir el cumplimiento de las disposiciones sobre salud y seguridad no dan resultado porque los empleadores han adoptado una serie de estrategias para evitar las inspecciones, en particular la ubicación de la producción en el domicilio de los trabajadores. Complejos sistemas de múltiples subcontratos y diferentes niveles de contratistas permiten que tales empleadores eludan sus responsabilidades laborales. De esta forma, las fuerzas del orden (tanto dentro como fuera de las comunidades chinas) tienen grandes dificultades para determinar quiénes son los verdaderos responsables de la explotación.

Proteger a los migrantes cuya vulnerabilidad ha sido objeto de explotación constituye un paso esencial en la lucha contra la trata de seres humanos y el trabajo forzoso. Las medidas preventivas son igualmente importantes. Francia, Italia y el Reino Unido, los tres países analizados en el libro, han firmado instrumentos internacionales que configuran un marco jurídico común para abordar la trata de personas y el trabajo forzoso en el contexto de la migración irregular. Cada uno de ellos ha adoptado medidas legislativas y de otro tipo para prevenir, erradicar y sancionar la trata. No obstante, por tratarse de medidas recientes, es muy pronto aún para evaluar su eficacia en la práctica.

[VER FOTO EN PDF ADJUNTO]