Roberto Bergalli y la tarea de hacer una historia crítica de la Criminología en América Latina

Autor:Máximo Sozzo
Páginas:394-400

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En este pequeño articulo me gustaría plantear una serie de apuntes en torno a un grupo de textos escritos por Roberto Bergalli entre 1970 y los primeros años de la década de 1980, en los que presenta algunas visiones acerca del pasado, presente y futuro de la criminología en América Latina. En este grupo de textos, escritos en el marco del nacimiento mismo de una perspectiva crítica en este campo de saber en la región -a cuya formación contribuyeron decisivamente- están presentes dos elementos relevantes. Por un lado, una fuerte apelación a la necesidad de hacer una historia crítica del mismo, que debe ser rescatada en nuestro presente, pues pese a haber transcurrido ya mas de dos décadas de los textos abordados esta tarea aun sigue encontrándose en su "infancia" en América Latina. Por otro lado, una serie de interesantes indicaciones para llevar adelante dicha tarea, válidas tanto en lo que se refiere al pasado remoto como al pasado próximo en el que estos mismos textos se inscriben -la "criminología crítica" o "criminología de la liberación" de los años 1970 y 1980.

En 1982 Bergalli publica su libro "Critica a la Criminología", en donde se compilan una serie de sus trabajos, algunos de los cuales ya habían sido publicados precedentemente. El texto que cierra este libro puede tomarse como punto de partida de nuestras incursiones: "La cuestión criminal en América Latina (origen y empleo de la criminología)" -publicado también, en una versión semejante, como epílogo al muy difundido libro en el mundo hispanoparlante de Massimo Pavarini "Control y Dominación" en 1983. Es uno de los textos en los que nuestro autor se refiere más directa y detalladamente a la historia de la criminología en América Latina -y especialmente en Argentina- y, tal vez, el texto en que más firmemente plantea la necesidad de profundizar estas exploraciones históricas como una condición para la reconstrucción de este campo de saber en su propio presente. Estas referencias están inspiradas fuertemente en la lectura del libro de Rosa del Olmo "América Latina y su criminología", publicado en 1981 -una de las primeras historias de la criminología producida en nuestra región desde una perspectiva crítica y una de las únicas aún hoy que se plantea el ambicioso objetivo de construir una mirada comparativa que atraviesa los diferentes contextos nacionales-, como claramente lo expresa, reconociendo incluso su "envidia" por no haber encarado previamente una iniciativa semejante (Bergalli, 1982d, 280).

Bergalli plantea en este texto que el surgimiento de la criminología en "América del Sur, principalmente, en el Río de la Plata" fue el fruto de un "exitoso y veloz trasvase", de un "transplante teórico" de las ideas de la "Scuola Positiva" italiana. Así, refiriéndose a lo que podría ser calificado como el primer libro de criminología positivista escrito y publicado en la Argentina, "Los hombres de presa" de Luis María Drago -originariamente una conferencia dictada en el Colegio Nacional en el marco de la Sociedad de

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Antropología Jurídica el 27 de junio de 1888- señala que "revela una transposición directa de las premisas fundamentales del positivismo lomrbosiano" siendo "evidente su propensión a analizar la realidad de una fenomenología autóctona mediante el prisma de una teoría construida lejos de las fronteras nacionales" (Bergalli, 1982d, 284). Este "trasvase", "transposición" o "transplante" se gestó, de acuerdo a nuestro autor, en el marco de las transformaciones económicas y sociales que traía aparejada en el último cuarto del siglo XIX la inclusión de la Argentina -como el resto de los países de América Latina- en la "división internacional del trabajo" -propia del capitalismo de la segunda mitad del siglo XIX- como un mercado productor de materias primas y consumidor de productos manufacturados, crecientemente dependiente, en términos económicos, de los "países industrializados". Estas transformaciones económicas y sociales implicaban, por un lado, una lucha por la "hegemonía" entre "poseedores de la tierra" -o "patriciado"- y "alta burguesía" y, por el otro, una "fuerte confrontación social" de estos últimos con "el naciente proletariado urbano y el incipiente campesinado", fruto en gran medida del "aluvión inmigratorio" (Bergalli, 1982d, 281-282). Este "trasvase", "transplante", "transposición" de la "criminología positivista" en Argentina estuvo entonces condicionado por los "intereses de los grupos sociales que dentro del cuadro de una economía orientada en el sentido del capitalismo moderno, afirmaba su papel preponderante en la sociedad argentina de la segunda mitad del siglo XIX" (Bergalli, 1982d, 284). Como reforzaba Bergalli en un texto ulterior, en tér-minos mas generales, la "dependencia cultural latinoamericana aparece muy estrechamente vinculada a la existencia de diferentes colonizaciones -sobre todo de carácter económico- de que han sido objeto casi todos los países del subcontinente" (Bergalli, 1983a, 198-199; cfr. También Bergalli, 1982c, 268). Por ello, no resultaba casual que entre los "transplantadores" de la "criminología positivista" aparecieran los apellidos "de muchas de las familias más encumbradas en la sociedad de Buenos Aires" -lo que Bergalli muestra haciendo referencia a los miembros de la antes mencionada Sociedad de Antropología Jurídica que resulto clave para difundir inicialmente las ideas de la "nueva escuela" en el contexto local (Bergalli, 1982d, 283). Este "condicionamiento" se hizo aun mas claro cuando a fines del siglo XIX se comenzó a extender -en consonancia con lo que sucedía en el marco de la "criminología positivista" en Italia- la "idea positivista del criminal como sujeto anormal" a los...

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