El ascenso de China y sus efectos en la relacion con Argentina.

Autor:Daniel Oviedo, Eduardo
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The rise of China and its effects on relations with Argentina

INTRODUCCION

El ascenso de China en la estructura de poder internacional es un tema tratado asiduamente en la bibliografia de las relaciones internacionales. Su razon alberga en que la potencia asiatica logro este objetivo a partir de decisiones de politicas internas y externas, aplicadas desde la Guerra Fria, las que produjeron el salto cualitativo de mediana a gran potencia a fines del siglo XX, ingresando como miembro del Directorio de grandes potencias (1) y acrecentando su poder nacional integral (2) en forma continua hasta el presente. Esta transformacion --junto a la de otras unidades politicas--altero la estructura de poder configurada tras la desintegracion sovietica, repercutiendo en todos los ambitos del sistema internacional.

Argentina no quedo al margen de sus efectos. Los cambios en el orden internacional resultaron importantes para los Estados perifericos (3) y su adaptacion al nuevo esquema de poder. Inmersos en la segunda decada del siglo XXI--y a tres lustros de que el pais asiatico eliminara su situacion colonial y accediera al Directorio de grandes potencias--suficiente es el tiempo transcurrido para estimar los resultados que el nuevo rol de China en la politica internacional origino en las relaciones entre Estados. Por eso, el presente estudio investiga los efectos que el nuevo estatuto de China en la politica internacional produjo en los vinculos con los paises perifericos, atendiendo a las relaciones argentino-chinas.

La afirmacion preliminar considera que la modernizacion economica en China y su nuevo rol internacional dieron forma a intereses complementarios que integraron a la Argentina en la cadena de produccion global del pais asiatico, con el rol de proveedor de soja y sus derivados e importador de manufacturas. Como resultado, crecio el comercio bilateral y se diversificaron los destinos comerciales, mientras que la diferencia de crecimientos economicos agudizo las asimetrias que consolidaron el modelo Norte-Sur, asi como tambien el status periferico de Argentina en el modelo centro-periferia que prevalece en el intercambio comercial. Este esquema predomina en la primarizacion sojera de sus exportaciones (actualmente en transito hacia la primarizacion agricola diversificada); cronicos deficits comerciales y obstaculos a su industrializacion. A su vez, la mayor interaccion economica fortalecio la influencia politica de la potencia asiatica en Argentina y genero una orientacion externa proclive a la Republica Popular China, especialmente en materia de derechos humanos y la cuestion de Taiwan; al tiempo que genera dependencia comercial y financiera, precaria en los actuales niveles de interrelacion. fectos en paises perifericos: el caso argentino

El ascenso de China en la politica internacional genero los siguientes efectos en Argentina: a) armonia comercial; b) reedicion del modelo centro-periferia y primarizacion sojera; c) inicio de la transicion hacia la primarizacion agricola diversificada; d) emergencia de deficits comerciales; e) generacion de obstaculos a la industrializacion; f) desconcentracion de los destinos comerciales y mitigacion de riesgos; g) cambio en la corriente de inversiones y expansion de las inversiones chinas en Argentina; h) ampliacion de la brecha asimetrica y formacion de relaciones Norte-Sur; i) creciente influencia china y debilitamiento del vinculo con Taiwan; j) politica proclive a China en derechos humanos; k) deterioro del comercio intra-zona y otros efectos indirectos via Mercosur. Ademas, existen otras consecuencias vinculadas a cuestiones politicas, sociales, culturales y migratorias no tratadas en el presente articulo, pues el mismo se concentra en las cuestiones comerciales y financieras y su impacto en la politica bilateral. A continuacion pasamos a analizar cada uno de estos efectos.

  1. Armonia comercial

    Al igual que Argentina, China poseia una economia eminentemente agraria. Similares estructuras y el atraso economico chino impidieron armonizar intereses comerciales durante la Guerra Fria, excepto ante situaciones de emergencia, cuando erroneas decisiones en el plano interno o magras cosechas en China habilitaban la importacion de granos, como ocurrio durante la presidencia de Arturo Illia (1963-1966). Estas situaciones fueron mitigadas con la politica de autosuficiencia agricola, alcanzada a inicios de la decada de los anos setenta, coincidente con el inicio del vinculo oficial con la Republica Popular China. Si bien sus autoridades continuaron esta politica, el avance de la industrializacion diferencio las estructuras, lo que unido a la superpoblacion, la expansion de la demanda y los limites de la frontera agraria, forzaron la reapertura de canales adicionales de abastecimiento agricola.

    La modificacion de la estructura economica china expandio el comercio bilateral a partir de la insercion de Argentina en su circuito de capital, produccion y mercado a escala global. En su primera fase, iniciada con la apertura economica a fines de los anos setenta, el circuito se caracterizo por el arribo de inversiones extranjeras a China, que en condiciones ventajosas otorgadas por el gobierno comunista, crearon empresas de capital exclusivo o joint ventures para producir en zonas especiales y exportar al mundo. En esta fase, el comercio bilateral crecio de manera sostenida a volumenes no relevantes y la corriente de inversiones fue sumamente escasa, con algunas empresas argentinas (Impsa, Siderca) con proyectos en China.

    En 1989, la represion de la Plaza Tiananmen interrumpio esta fase. La economia china quedo estancada y la incertidumbre cernia sobre que politica seguiria el Partido Comunista. Argentina, atendiendo a sus intereses comerciales, bajo el principio de no intervencion en asuntos internos estipulado en la declaracion conjunta de 1972, mantuvo estable la relacion, a pesar de la turbulencia internacional sobre la cuestion de los derechos humanos en ese pais. En 1991, la potencia asiatica retoma el sendero de crecimiento acelerado que mantendra constante durante las proximas decadas.

    El inicio de la segunda fase coincide con la politica de convertibilidad en Argentina (1991-2002), momento en que China se transforma en socio cada vez mas relevante del pais sudamericano. Entrado el siglo, mientras la convertibilidad fracasa en Argentina, los altos niveles de productividad china encuentran deficiente la oferta interna de materias primas y comienza a importarlas desde el exterior. Al mismo tiempo, expande su deprimido mercado interno, que si bien en terminos de poblacion siempre fue importante, no lo era en consumo. Es en esta fase cuando Argentina consolida su insercion en el modelo productivo chino como proveedora de materias primas, con nichos de exportaciones industriales y compra de manufacturas.

    Esta complementariedad es un ejemplo claro de lo que el profesor Robert Keohane denomino >. Segun este autor, la armonia > (Keohane, 1988: 71). Es decir, sin quererlo, China estimulo a la economia argentina y favorecio el logro de los objetivos de ambas partes, pues el pais sudamericano incremento sus ventas, al tiempo que garantizo a China el suministro de una cuota de bienes estrategicos para su seguridad alimentaria, energetica e insumos para producir bienes que la > china destina a la exportacion o al consumo interno. En principio, se trata de una relacion win-win, con crecimiento vertiginoso del comercio bilateral (ver cuadro No.2) y tendencia creciente del volumen de las inversiones.

  2. Reedicion del modelo centroperiferia y primarizacion sojera

    A pesar de los beneficios comunes y la mayor densidad en la relacion, el modelo de la armonia profundizo el intercambio centro-periferico y primarizo las exportaciones del pais sudamericano. El comercio tiene eje en las ventas argentinas de porotos de soja, algunos de sus derivados, aceite crudo de petroleo y otras materias primas; mientras que China exporta manufacturas y equipos. Dado estos componentes del vinculo comercial, cuya expresion mas representativa es el > soja por trenes, el patron de interaccion reedita la relacion centro-periferica, experimentada por Argentina y Gran Bretana desde fines del siglo XIX hasta la crisis de 1929. Para Argentina, otrora era el trigo; hoy es la soja.

    Este esquema se repite en el resto de Sudamerica. Incluso existe una doble especializacion: la region produce materias primas y cada pais se especializa en uno o dos productos. Esta estrategia es deliberada, en la medida en que China no desea la prosperidad economica de Sudamerica sino el control de sus canales de abastecimiento. Esto no sucede con la soja, donde Argentina, Brasil y Estados Unidos oligopolizan la oferta frente al monopsonio chino de la demanda, si bien en los ultimos anos India, Iran, Egipto y Espana tienen mayor participacion en las ventas del pais sudamericano. El ingreso de COFCO (China National Cereals, Oils and Foodstuffs Corporation) como nuevo actor en el mercado de semillas y granos, a partir de la compra del 51 por ciento del paquete accionario de la transnacional Nidera, tiende a mitigar esta escasa presencia china y busca controlar la oferta de granos, en el contexto de creciente participacion de las compras chinas.

    La demanda de la potencia asiatica, el alza del precio mundial de la soja y el cambio tecnologico (especialmente de la mano de la siembra directa y las compras chinas de soja transgenica) ampliaron la participacion de la agricultura en la economia nacional, en detrimento del sector servicios. Notoriamente observable tras la crisis de 2001-2002, cuando el sector paso del estable 5% entre 1992 y 2001 al 8.1% en promedio entre 2002 y 2012, con pico del 10% en 2003. Es decir, mas alla de los beneficios monetarios provenientes de la venta de commodities y los discursos oficiales sobre la des-primarizacion economica, la agricultura incremento su participacion en la economia nacional, estimulada por la...

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