Argentina en la Ronda de Doha: posicion y estrategia negociadora en los albores de una decada.

AutorZelicovich, Julieta

Resumen

Las negociaciones de la Ronda de Doha se han convertido en las negociaciones multilaterales de comercio más extensas de la historia moderna. A nueve años de su inicio, y sin haber alcanzado aún un acuerdo, nos preguntamos cuáles han sido los procesos centrales en las negociaciones a lo largo de la década y cómo los países han ido ajustándose a los mismos. Para ello se abordarán los elementos contextuales de las negociaciones así como la evolución de la agenda en cuestión. En cuanto a las conductas de los Estados, se examina el proceso de construcción de la posición y estrategia negociadora argentina, tomando este caso por ser un país medio que sin embargo ha presentado un accionar activo dentro de los comités de negociación de la OMC.

PALABRAS CLAVES: negociaciones comerciales -- OMC --Argentina-- Ronda de Doha -- posición negociadora

Abstract

The Doha Round negotiations have become the longest multilateral trade negotiations in history. After nine years countries have not yet reached an agreement. However, throughout this rime many things have changed. Within this framework this article examines analyses main aspects of Doha negotiations, its context and changes experiences by the agenda. As an example of how an average country has managed to deal within this issues inside the Trade Negotiations Committees, the case of Argentinian bargaining position and strategy are studied.

KEYWORDS: Trade negotiations--WTO--Argentina--Doha Round--bargaining position

Argentina in the Doha Round: bargaining position at the dawn of the decade

  1. INTRODUCCIÓN

Las negociaciones de la Ronda de Doha se han convertido en las negociaciones multilaterales de comercio más prolongadas de la historia moderna. Cumplido ya su noveno año sin indicios de estar arribando a un acuerdo, el proceso ha batido el récord de duración de las rondas anteriores y ha puesto en evidencia varias modificaciones que se han ido sucediendo tanto a nivel sistémico como a nivel estatal. La redistribución del poder mundial, el aumento de los flujos comerciales, las crisis financieras, entre otros, han entrado en relación con diversos procesos nacionales y regionales (tales como los cambios en el escenario político interno, la reactivación económica local, o el relanzamiento del MERCOSUR y el proyecto del ALCA) en el marco de negociaciones que no solo han sido largas, sino especialmente complejas.

Con estas dinámicas como contexto general, el presente trabajo pretende desarrollar los principales rasgos del proceso negociador sostenido en la Organización Mundial del Comercio a partir de 2001, considerando particularmente la construcción y ajuste de la posición y estrategia negociadora de un país medio como la Argentina a lo largo de la Ronda Doha.

En primer lugar se expondrán los elementos contextuales de las negociaciones, seguidamente se abordarán las complejidades de la agenda negociadora, centrándose en aquellas relacionadas con la agricultura y el acceso a mercados no agrícolas. (1) En tercer lugar se pasará a considerar la construcción de la posición negociadora argentina a partir de la integración en el análisis de elementos de los determinantes estructurales de la política comercial externa. A continuación, se abordará también el análisis de la estrategia, considerando los aportes de la teoría de negociación. Finalmente, se expondrá la situación actual de las negociaciones.

  1. EL CONTEXTO DE LANZAMIENTO DE LA AGENDA DEL DESARROLLO ¿TRANSFORMACIÓN O COYUNTURA?

    Las negociaciones iniciadas en 2001 en la IV Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) parecieron significar el inicio de una nueva etapa en las relaciones comerciales internacionales. En dicha oportunidad, se incluyeron por primera vez en las negociaciones, temas claves para los países en desarrollo, generando grandes expectativas entre los distintos actores del comercio internacional. La agricultura, así como las promesas incumplidas de la Ronda Uruguay, entre otros, se incorporaron en la agenda, acompañados de una clara retórica en favor de los menos desarrollados.

    Para ello convergieron diversos fenómenos en un mismo momento. Entre los factores que se señalan en la literatura sobre el tema cabe mencionar algunos, el más importante de los cuales fue el efecto que tuvieron los atentados terroristas de Al Qaeda, que llevaron a los países de mayor peso de la OMC a flexibilizar sus posiciones para dar una imagen de unidad y de apoyo al multilateralismo (Steinberg, 2007). Así, Estados Unidos, enmarcado en la iniciativa de invasión de Afganistán, dirigió sus esfuerzos diplomáticos hacia la introducción de una actitud multilateralista pro desarrollo, planteando una agenda de negociaciones que fuera funcional a su coalición internacional. Para ello, excluyó de la agenda los estándares laborales propuestos en la Conferencia de Seattle, negociócon con la Unión Europea la revisión del acuerdo de derechos de propiedad intelectual relativos al comercio (ADPIC) en lo referente a las patentes de los medicamentos (Steinberg,2007; Drahos, 2007) y la inclusión de las medidas antidumping (Bayne,2005). Además, logró persuadirla que dejara los temas de Singapur en segundo plano (Steinberg,2007; Bayne, 2005). Asimismo, expresó de forma clara su disposición a avanzar en la liberalización agrícola, algo que resultaba fundamental para los países en desarrollo. Otro elemento de relevancia, por su parte, fue el temor de que la Cumbre de Doha terminara fracasando como la de Seattle (Odell,2009) y con ello la OMC en su conjunto. Otro hecho importante fue la incorporación de China a la OMC, que si bien formó parte de la mencionada flexibilización de la posición de Estados Unidos, tuvo un importante peso simbólico para con los países en desarrollo.

    Así pues, estos elementos condujeron a un contexto particular pro desarrollo, prácticamente inédito. Su singularidad, sumada a la forma en que fueron desarrollándose los hechos parecería mostrar que obedecían a una transformación del sistema global de las relaciones comerciales internacionales sino a una coyuntura puntual que posibilitó los consensos necesarios para el lanzamiento de esta Ronda.

    En este marco, y tras muchos meses de negociaciones para alcanzar una agenda que fuera aceptable para los casi 150 países miembros (2), en noviembre de 2001 las negociaciones materializaron entres documentos que pasaron a conocerse como >. Los documentos son: (i) la Declaración sobre el acuerdo ADPIC y la salud publica (3); (ii) la Declaración sobre los aspectos y preocupaciones relacionados con la aplicación de los acuerdos de la Ronda Uruguay; y (iii) la Declaración Ministerial de Doha (DMD).

    Es esta última la que establece el mandato de negociación de la Agenda del Desarrollo a partir de la enumeración de ocho puntos centrales: acuerdos adoptados, agricultura, servicios, acceso a mercados no agrícolas (AMNA), acuerdos de derecho de propiedad intelectual relativos al comercio (ADPIC), reglas OMC -antidumping, subsidios, acuerdos comerciales regionales (ACR), solución de diferencias, y comercio y medio ambiente. Además de estos se incluyeron cuatro temas adicionales conocidos como los temas de Singapur (política de defensa de la competencia; inversiones; compras públicas; facilitación del comercio), cuyas negociaciones se emprenderían en la quinta reunión ministerial, sobre la base de una decisión que había de adoptarse por consenso explicito, sobre las modalidades de la negociación (44). Finalmente, otros temas incluidos en la Declaración fueron comercio electrónico, trato especial y diferenciado, pequeñas economías y asistencia técnica. Asimismo, se crearon dos grupos de trabajo para examinar la relación entre comercio, deuda y finanzas y entre comercio y transferencia de tecnología.

    En cuanto a la metodología de negociación, el artículo 47 de la DMD estableció que el mecanismo de toma de decisión se regiría por el principio conocido como single undertaking. De acuerdo con este principio, todos los temas deben tratarse con un solo todo, como un paquete indivisible y, en consecuencia, no se pueden ir acordando cuestiones de modo particular sino que nada se acuerda hasta que todo este acordado. (56)

  2. ¿QUÉ SE NEGOCIA? UNA EXPLICACIÓN DE LA AGENDA DE AGRICULTURA Y DE ACCESO A MERCADOS A BIENES NO AGRÍCOLAS (AMNA)

    Subrayando entonces la composición de la agenda, así como el mecanismo de toma de decisión, vemos que las negociaciones se anticipaban como evidentemente complejas. En muchos casos no se trataba ya de acordar una reducción de aranceles sino de establecer normas comunes en temas vinculados al comercio, pero que van más a allá de las políticas arancelarias aplicadas por los países miembros. Además de ello, estos temas estaban conectados con otras negociaciones en diferentes ámbitos y niveles, lo cual modificaba también el comportamiento de los actores. En efecto, las negociaciones plurilaterales, o regionales (como las de la Unión Europea y el Mercosur) o bien las de otros foros (como el de Copenhague del año 2009) incluyen temas que se sobreponen con los de Doha y van alterando los incentivos de las miembros a negociar dentro del régimen multilateral de comercio.

    Pero aun limitándose a dicho régimen y tomando particularmente dos de los temas que componen la agenda, como son agricultura y el AMNA, es posible observar el inusual grado de dificultad que revisten las negociaciones. Los temas incluidos son altamente sensibles, y los trade off (7) posibles, limitados. La asimetría en el nivel de liberalización de los dos temas dentro de la OMC es un factor clave en ello. En los debates entre países desarrollados y en desarrollo, importadores y exportadores, vinculados a estos temas terminan poniéndose en juego los diferentes modelos económicos y las estrategias nacionales para el desarrollo.

    La agricultura formaba parte de los temas acordados en la Ronda Uruguay que incluían una cláusula de negociación progresiva. Así el Acuerdo sobre...

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