Las medidas adoptadas por los gobiernos del G20 conservarán hasta 11 millones de puestos de trabajo en 2009

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"Proteger a las personas, promover los puestos de trabajo: encuesta sobre las políticas de los países como respuestas a la crisis económica mundial en materia de empleo y protección social". Para más información sobre el informe de la OIT presentado ante el G20, visite www.ilo.org/jobcrisis

Se calcula que este año las medidas de empleo y protección social adoptadas por los gobiernos del G20 desde que comenzó la crisis económica habrán creado o conservado entre 7 y 11 millones de puestos de trabajo en los países del G20, según un informe de la OIT presentado en la cumbre del G20 en Pittsburgh el pasado mes de septiembre*.

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La OIT prevé además que el deterioro continuado de los mercados de trabajo de todo el mundo en 2009 dará lugar a un aumento del desempleo mundial de entre 39 y 61 millones de trabajadores en relación con 2007, lo que se podría traducir en un desempleo mundial entre 219 y 241 millones, el nivel más alto registrado nunca.

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El informe indica que el "Pacto Mundial para el Empleo", aprobado en junio de 2009 por la composición tripartita de la OIT (gobiernos, empleadores y trabajadores de 183 países), ofrece un conjunto consensuado internacionalmente de medidas políticas encaminadas a alcanzar estos objetivos. Examina las medidas adoptadas entre mediados de 2008 y el 30 de julio de 2009 en 54 países y que que cubren todas las regiones y niveles de renta. Se trata de 32 medidas específicas agrupadas en cuatro áreas: estimular la demanda de mano de obra; apoyar los puestos de trabajo, a los demandantes de empleo y a los desempleados; ampliar la protección social y la seguridad alimentaria; y aplicar el diálogo social y proteger los derechos en el trabajo.

Según el informe, los puestos de trabajo conservados o creados como resultado de las medidas adoptadas por los países del G20 suponen entre el 29 y el 43% del aumento total del desempleo en la primera mitad de 2009, lo que significa que sin dichas medidas el desempleo habría sido tanto mayor en estos países.

El estudio de la OIT observa asimismo que las seis medidas adoptadas con mayor frecuencia son: gasto adicional en infraestructura; subvenciones y reducciones fiscales para las pequeñas empresas; crédito para las pequeñas empresas; programas e instalaciones de formación; consultas con las organizaciones de empleadores y de trabajadores; y protección social mediante transferencias en efectivo. Estas medidas se corresponden estrechamente con las opciones políticas descritas en el Pacto Mundial para el Empleo.

El informe destaca que no se ha prestado suficiente atención a las medidas adicionales diseñadas para combatir el tráfico de mano de obra y el trabajo infantil, fomentar el acceso de las pequeñas empresas a las licitaciones públicas, promover consultas a nivel sectorial, aumentar la capacidad de inspección laboral y proteger a los trabajadores migrantes.

Aunque las primeras respuestas tenían como objetivo evitar una disminución acusada del empleo y atenuar las repercusiones sobre los sectores más vulnerables, el informe de la OIT se constataba que, cada vez en mayor medida, los países pretendían prepararse para la recuperación invirtiendo en nuevas infraestructuras y preparando a la población activa para cambios estructurales, como los resultantes de la adaptación a las emisiones inferiores de dióxido de carbono.

El informe de la OIT señala que los países de renta baja necesitarían apoyo adicional con el fin de reforzar sus respuestas de empleo y protección social a la crisis.

Cada año, unos 45 millones de hombres y mujeres jóvenes entran en el mercado de trabajo mun- dial, aumentando la presión en unos mercados de trabajo ya afectados por un elevado número de desempleados, personas desalentadas en su búsqueda de trabajo y las que trabajan involuntariamente a tiempo parcial. La combinación de todas estas cosas plantean un reto considerable para el empleo, ahora y en el futuro inmediato. Son indispensables un crecimiento económico fuerte y un contenido elevado del empleo en dicho crecimiento. De lo contrario, aunque la recuperación se empiece a afianzar, seguirá existiendo una carencia significativa de empleo disponible durante varios años. Esto exige medidas decididas.