La crisis del empleo junevil: vías hacia un futuro mejor

Autor:Juan Somavía
Cargo:Director General de la OIT
Páginas:4-5
 
CONTENIDO
4| Mayo 2012, N.º. 74 |Editorial
Las jóvenes han estado muy presentes en
protestas realizadas en más de 82 países y
1.000 ciudades, acontecimientos que se han
acelerado desde la “primavera árabe”.
Muchos de ellos son pesimistas y se sienten
impotentes para cambiar su situación. Se
preguntan: “¿Qué voy a hacer?” “¿No hay ningún
camino hacia un futuro mejor?”
Desde el punto de vista del mundo del trabajo, se
trata de preguntas legítimas fundamentadas en
temores comprensibles: a escala mundial, cuatro
de cada diez desempleados son jóvenes.
En algunos países, uno de cada cuatro jóvenes
está desempleado. Y el desempleo juvenil
es tres veces mayor que el desempleo entre
adultos: en algunas regiones casi cinco veces. En
determinados casos la situación de las mujeres
jóvenes es aún más grave.
Y el desempleo es sólo una dimensión del problema.
Demasiados jóvenes terminan en situaciones de
informalidad y condiciones de trabajo defi cientes.
Algunos, desalentados, escasamente capacitados
y sin fe en sí mismos y en los sistemas actuales,
acaban apartándose del mercado laboral, con
consecuencias negativas para su desarrollo personal,
sus familias y sus sociedades.
Es un modelo inquietante que entraña el riesgo
de que se produzca una generación perdida en
la actualidad, y la pérdida de confi anza en la
capacidad de los sistemas para ofrecer mejoras
en las vidas de las personas a lo largo del tiempo.
Con la crisis del empleo juvenil en unas
dimensiones sin precedentes, agravada por las
crisis fi nancieras y económicas mundiales, así como
las perspectivas de recuperación lenta, incierta y
desigual, hay un reconocimiento generalizado de
que se ha alcanzado un punto crítico.
No podemos permitir que los hombres y las mujeres
jóvenes se rindan o determinen que las únicas
vías abiertas les conducen a vidas de pobreza e
inseguridad en el trabajo. La energía, la creatividad
y el dinamismo de los jóvenes son necesarios
para confi gurar un futuro mejor para todos, y hay
muchos ejemplos de cómo puede liberarse ese
potencial con la oportunidad adecuada.
No obstante, el desempleo juvenil también forma
parte de un mundo de crisis de trabajo más
amplia.
Los modelos de crecimiento actuales han mostrado
progresivamente sus limitaciones para acabar con el
défi cit de empleo y para responder adecuadamente
al cumplimiento de las aspiraciones de las personas
de conseguir un trabajo decente. El signifi cado
de trabajo (“el trabajo no es una mercancía”) se
ha devaluado de forma notable, al tiempo que
la creciente desigualdad y la disminución de
oportunidades y de movilidad reducen las opciones
de garantizar el crecimiento sostenible con puestos
de trabajo decentes.
El empleo y el reto del trabajo decente deben
comenzar de forma efi caz con nuevas estrategias
de crecimiento que puedan ofrecer mejores
resultados para las personas: las políticas
destinadas a promover el empleo y el trabajo
decente para los jóvenes deben también
formar parte de las estrategias de recuperación
y crecimiento generadoras de empleo e
integradoras.
Sr. Juan Somavía, Director-General de la OIT
Editorial
La crisis del empleo junevil:
© M. Crozet/OIT
Mayo 2012, N.º 74 |Editorial |5
El reto de los jóvenes
El reto que tenemos para el futuro está muy
relacionado con el reto que tienen planteado los
jóvenes: el mundo necesitará crear 600 millones de
puestos de trabajo en los próximos diez años para
absorber a los 400 millones de trabajadores que se
incorporan todos los años al mercado de trabajo,
aparte de los 200 millones de desempleados que
hay ya en 2012, de los que 75 millones son jóvenes.
Esto exige un verdadero compromiso en invertir en los
jóvenes, procurando proteger al máximo a los jóvenes
y los programas que apoyan su educación, su empleo
y la transición de la educación al trabajo. Es necesario
asimismo que los jóvenes desfavorecidos tengan una
oportunidad justa y una segunda oportunidad. Debe
darse prioridad a respaldar a las vías para salir de la
crisis del empleo juvenil y encaminadas al trabajo
decente que sean específi cas en función del contexto
y que hayan demostrado su efi cacia.
Tal planteamiento combinaría intervenciones
macro y microeconómicas, y abordaría la
demanda y la oferta de mano de obra, la cantidad
y la calidad del empleo.
Incluiría políticas del mercado de trabajo activas
junto con medidas de protección social dirigidas a los
jóvenes, una mayor y mejor formación que abordara
los desajustes entre la oferta y la demanda de
califi caciones y el respaldo a la iniciativa empresarial
y el desarrollo empresarial entre los jóvenes, la
aplicación efectiva de las normas internacionales del
trabajo y la defensa de los derechos laborales. Por otra
parte, las políticas efi caces para los jóvenes deben
también estar basadas en las perspectivas de los
jóvenes: mecanismos necesarios para la participación
de los jóvenes y el compromiso con ellos.
Este programa de acción ofrece un centro de
atención de las políticas a escala nacional, así
como una brújula para las iniciativas regionales e
internacionales. Es también una base sólida para
formar asociaciones con diversas capas.
Es hora de actuar
En junio de 2012, el debate de la Conferencia
Internacional del Trabajo sobre empleo juvenil
abordará estas cuestiones. El informe de base
“The youth employment crisis: Time for action”
1
(La crisis del empleo juvenil: es hora de actuar)
pone de relieve las lecciones extraídas de muchas
experiencias nacionales desde el debate mantenido
en la última Conferencia en 2005 y la consiguiente
Resolución
2
. También ofrece una serie de opciones
que pueden aplicarse en diferentes contextos y para
diversos grupos de jóvenes.
A una serie de 45 diálogos juveniles nacionales
mantenidos en marzo y abril de 2012 le seguirá un
Foro del Empleo Juvenil en Ginebra (23 al 25 de
mayo), organizado para dar voz directamente a los
jóvenes y escuchar sus esperanzas, sus ideas y sus
propuestas para el mundo futuro del trabajo.
La demanda de trabajo decente para todos, de
dignidad y de justicia social se ha extendido por
todas las regiones. Ha llegado la hora de crear
economías y sociedades en las que los jóvenes
tengan participación en el presente y en el futuro
vías hacia un futuro mejor
1 http://www.ilo.org/ilc/ILCSessions/101stSession/reports/
reports-submitted/WCMS_175421/lang--en/index.htm
2 Resolución sobre el empleo juvenil, aprobada por la
93.ª sesión de la Conferencia Internacional del Trabajo
(Ginebra, junio de 2005): http://www.ilo.org/public/
english/standards/relm/ilc/ilc93/pdf/resolutions.pdf
© M. Crozet/OIT