Tras la gran inundación: la respuesta de la OIT a la crisis en Asia

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RESUMEN

la ayuda de emergencia es prioritaria en el período inmediatamente posterior a una catástrofe, pero la recuperación de puestos de trabajo y medios de vida también es una parte importante de las tareas de reconstrucción. mediante proyectos de rehabilitación de infraestructuras en los que se utiliza de manera intensiva la mano de obra, y otras modalidades de generación de empleo, la OIT ayuda a las víctimas de desastres a recomponer sus vidas. shukuko Koyama, especialista en crisis de la oficina regional para asia y el pacífico de la OIT en bangkok, repasa 10 años de intervención de la organización en las labores de reconstrucción posteriores a catástrofes en la región.

 
CONTENIDO
Tras la gran inundación
La ayuda de emergencia es prioritaria en
el período inmediatamente posterior a una
catástrofe, pero la recuperación de puestos de
trabajo y medios de vida también es una parte
importante de las tareas de reconstrucción.
Mediante proyectos de rehabilitación de
infraestructuras en los que se utiliza de
manera intensiva la mano de obra, y otras
modalidades de generación de empleo, la
OIT ayuda a las víctimas de desastres a
recomponer sus vidas. Shukuko Koyama,
Especialista en Crisis de la Ofi cina Regional
para Asia y el Pacífi co de la OIT en Bangkok,
repasa 10 años de intervención de la
Organización en las labores de reconstrucción
posteriores a catástrofes en la región.
En 2008, Liu Xiaorong perdió a su marido en
el terremoto de Sichuan, China. Su vivienda
quedó destruida, al igual que el pequeño negocio
familiar de hostelería.
“Después de enterrar a mi marido, pensé que
la vida había dejado de tener sentido para mí”,
recuerda. “En los meses que siguieron, no quería
ni tenía la capacidad para hacer nada”.
Sin embargo, la Sra. Xiaorong tenía que mantener
a un hijo de edad universitaria. Comenzó a
realizar trabajos de costura y, posteriormente,
consiguió pedir prestado algo de dinero a amigos
y parientes para adquirir un pequeño vehículo y
empezar a trabajar como taxista. No obstante,
conducir un taxi sin licencia era únicamente un
recurso para salir del paso.
La Sra. Xiaorong se matriculó para recibir
la formación impartida por el Proyecto de
Recuperación de los Medios de Vida, de la OIT.
Adquirió cualifi caciones empresariales, como
la manera de calcular costes, reducir gastos
y obtener benefi cios. Tras completar el curso,
solicitó un préstamo para abrir un restaurante.
“Sin la formación no habría sido capaz de dirigir un
restaurante”, asegura. Al fi nalizar el primer mes de
funcionamiento, el negocio no era rentable, pero,
poco a poco, las cosas mejoraron, y a la empresa
de la Sra. Xiaorong le va ya tan bien, que puede
sufragar los estudios universitarios de su hijo.
Liu Xiaorong fue una de las benefi ciarias de la
asistencia prestada por la OIT después de una
catástrofe natural. Para muchas víctimas de los
desastres, que quedan desconsoladas, privadas de
hogar y de empleo, encontrar un trabajo decente no
es sólo una cuestión de reconstruir sus medios de
subsistencia, sino también de recuperar su dignidad.
Un superviviente del gran terremoto del este de
Japón ocurrido en marzo de 2011 señaló que “se
habría vuelto loca sin tener nada en lo que trabajar”.
La región de Asia y el Pací co la
más propensa a las catástrofes
La de Asia y el Pacífi co es la región más propensa
a las catástrofes naturales. Entre 1980 y 2009,
el 45% de los desastres naturales en el mundo se
produjo en esta área, con pérdidas de porcentaje
similar en el PIB. También a escala mundial,
de cada 10 personas fallecidas, lesionadas o
desplazadas por catástrofes naturales, más de
8 residían en Asia y el Pacífi co.
“Las catástrofes naturales no sólo causan
la pérdida de vidas y unos inmensos daños
materiales, sino también la destrucción de
puestos de trabajo y medios de subsistencia.
Sin la capacidad para el propio sustento,
las comunidades y sus miembros no pueden
afrontar la reconstrucción”, explica Sachiko
Yamamoto, Directora Regional de la OIT para
la Región de Asia y el Pacífi co. “La creación
de empleo y la recuperación de los medios de
subsistencia no debe dejarse para más adelante
cuando se formulan planes de ayuda en casos de
catástrofe”.
En los 10 últimos años, la OIT ha participado
en tareas de reconstrucción posteriores a
catástrofes en diversos países de la región
de Asia y el Pacífi co, basándose al efecto en
un planteamiento respecto a la recuperación
orientado a la generación de empleo.
El tsunami de 2004 en el océano Índico afectó a
muchos países de la región, incluidos Indonesia,
Sri Lanka y Tailandia. En el período posterior a
la catástrofe, la OIT realizó diversas tareas de
asistencia relacionadas con el empleo, entre las que
guraron el establecimiento de servicios de empleo
de emergencia para la adecuación del personal
Reconstruir las vidas y los medios de
subsistencia en Asia
© M. Crozet/OIT
40 | Diciembre 2011, Nº 73 | Artículos generales
desempleado a las oportunidades de trabajo, la
provisión de formación técnica y profesional a corto
plazo, y la ayuda al desarrollo de empresas.
En 2006, tras el devastador terremoto acaecido
en Java Occidental, Indonesia, la OIT contribuyó
a las labores de recuperación impartiendo cursos
intensivos sobre hormigonado y trabajos de
albañilería, con el fin de capacitar a la población
local para la reconstrucción de sus viviendas.
Después del ciclón Nargis en mayo de 2008,
la OIT emprendió un proyecto de creación de
infraestructuras basado en la utilización intensiva
de mano de obra en Myanmar (en el marco de su
mandato de luchar contra el trabajo forzoso), con
el fin de aprovechar al máximo las oportunidades
de trabajo locales, y de demostrar unas buenas
prácticas en el terreno del empleo.
Respuesta de la OIT a las
inundaciones en Pakistán
El pasado mes de octubre, la OIT puso en
marcha un proyecto de “dinero por trabajo” para
la población afectada por las inundaciones en la
región de Sindh en Pakistán. Esta iniciativa en
el ámbito del empleo, basada en la utilización
© M. Crozet/OIT
intensiva de mano de obra, contribuirá a facilitar
el acceso a determinadas localidades y centros
de asistencia sanitaria, así como a la restauración
de los depósitos para el suministro de agua en los
dos distritos más gravemente afectados.
Desde el terremoto de 2005 en Pakistán, la OIT ha
respondido positivamente a varias crisis a las que
se ha enfrentado el país. Los proyectos de la OIT
generaron 150.000 jornadas laborales para hombres
y mujeres, contribuyeron a restaurar 100 kilómetros
de carreteras, propiciaron la formación de
18.000 personas afectadas por las catástrofes para
la adquisición de nuevas destrezas, y rehabilitaron
a más de 4.000 niños víctimas del trabajo infantil y
perjudicados además por estos desastres.
“Procurar que las personas recuperen la
confianza en sí mismos y su dignidad es una
parte esencial de una reconstrucción social
sostenible”, concluye la Sra. Yamamoto.
“Después de una catástrofe, la asistencia
internacional debe fijarse como objetivo no
sólo la reconstrucción de la sociedad, sino
la construcción de una sociedad mejor. Para
ello se requiere trabajo decente, un trabajo
que sea productivo y que ello se acompañe de
condiciones de libertad, equidad, seguridad y
dignidad humana”, añade.
Poco después de que el tsunami devastara la tierra en el océano Índico el 26 de diciembre de 2004, la OIT se puso
en acción. Las oficinas de Bangkok, Colombo, Yakarta, Nueva Delhi y de otras partes, junto con colegas en Ginebra,
trabajaron con las autoridades nacionales y las Naciones Unidas y con sus agencias especializadas para ayudar a aliviar
los esfuerzos y comenzaron a movilizarse para el largo período de reconstrucción que había que hacer.
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