Editorial:
Plaza y Valdés Editores
Fecha publicación:
2009-11-05
Autores:

(Catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales)
ISBN:
1888-6736

Descripción:

En los últimos años, la cultura, entendida en sentido amplio, ha entrado de lleno en la agenda internacional. Las organizaciones internacionales y los Estados han incrementado la cooperación sobre cuestiones culturales. En las relaciones internacionales ha emergido con fuerza desde hace veinte años el denominado factor cultural. La variedad de expresiones culturales y la identidad cultural se han constituido como elementos centrales de reflexión en el proceso de globalización, que trae aparejado, como se ha señalado hasta la extenuación, el riesgo de homogeneización de las culturas.
La construcción de espacios supraestatales en Europa y en otros continentes ha puesto de relieve la conveniencia de superar el clásico vínculo cultura-Estado-nación, debido a la gran heterogeneidad cultural de todas las sociedades. Este proceso se ha producido tanto dentro del Estado, con la emergencia de los nacionalismos culturales y de otra naturaleza, como en menor medida en los procesos de integración supranacionales. En Europa, la cultura ha tenido escasa relevancia como motor de la integración, a pesar de la fuerza de la historia europea, base última de la integración. El eslogan europeísta, de base federalista, «unidad en la diversidad», encuentra su sentido en una cierta unidad cultural y de civilización, más allá de la diversidad cultural, lingüística, política, histórica, etc.
Una mirada en el espacio iberoamericano nos enfrenta a una realidad cultural distinta, como diferente ha sido el devenir histórico. La riqueza cultural iberoamericana resulta del encuentro entre las culturas precolombinas que han pervivido y la cultura foránea europeo-occidental que, desde el descubrimiento por las Coronas de España y Portugal, implantó una cultura cristiana y unas lenguas ibéricas, que se mezclaron con las culturas previas, en un crisol con claros y oscuros que configura la realidad cultural, política y social iberoamericana. Del encuentro y del choque de culturas ha surgido la América Latina de nuestro tiempo, que tiene una vitalidad y una diversidad cultural notable. El papel que las culturas pueden tener en la construcción de los procesos de integración, de las organizaciones internacionales o de los Estados es, sin duda, de gran calado. Tal vez sea excesivo hablar de identidad cultural iberoamericana en el sentido al que nos hemos referido a las identidades culturales de los Estados, las naciones o los grupos humanos. Pero no cabe duda de que lo que cabría calificar de identidad cultural iberoamericana desempeña un papel sin duda muy relevante en la cooperación y en los avances del espacio iberoamericano. La cultura es la base común sobre la que en América se podrían asentar los procesos de cooperación y de integración. La crisis de estos procesos no deriva de problemas culturales, sino de otras cuestiones. La cultura puede resultar un factor cohesivo, idóneo para la cooperación y para la realización de espacios comunes.
La transición de los Estados-nación a los procesos de integración es más sencilla cuando existe lo que cabe calificar de base cultural común, aunque sea en el marco de diversidad y de pluralismo cultural que caracterizan a la región. Además, como se viene poniendo de manifiesto desde la década de los setenta en el ámbito de la UNESCO, la cultura es una dimensión esencial del desarrollo, y por ello las políticas de cooperación al desarrollo deberían tener presente esta dimensión cultural. Esto reviste especial interés cuando nos situamos en Iberoamérica, donde queda mucho por avanzar en términos de desarrollo humano.
Finalmente, hay que señalar que la cultura es un ámbito, como lo es también la educación, en el que resulta fácil establecer políticas de integración. Además, la cooperación en esta materia debería ser fluida, teniendo en cuenta que los países iberoamericanos tienen rasgos culturales comunes.
Se está avanzado en la región Iberoamericana en el tratamiento, desde el Derecho y la concertación política, de las cuestiones culturales. En esta publicación simplemente pretendemos, a través de la selección de los documentos jurídicos y políticos más relevantes, así como de las líneas que siguen a continuación, mostrar una panorámica del tratamiento de tales cuestiones culturales en el espacio iberoamericano.

Artículos de:
Carlos R. Fernández Liesa
María Belén Olmos Giupponi
Beatriz Barreiro Carril